🕰 el tiempo — el eje que le faltaba al mundo (4-ago-2026)

De dónde sale: de doblar las cinco capas de la biología epistemológica y descubrir que Macondo genera hacia adelante pero no sedimenta hacia atrás — el tiempo era una perilla (tMundo), no un acumulador. Y de mirar WorldBox: un mundo donde el orden emerge de reglas locales y se acumula, en vez de ser declarado.

Fuente viva: genoma/simular.js y genoma/cronica.js. Esta página no re-escribe ni una regla: las lee del genoma y las muestra. Si allá cambia una fila, acá cambia sola.

1 · Las escalas — y dónde se cruza el umbral

Se simula a la resolución de la escala: lo cercano al cuerpo lleva cuenta fina, lo lejano cuenta gruesa. No es una optimización — es la única forma de que «todo a tiempo real» no signifique «todo a máxima resolución», que con 1.122 municipios es imposible.

El tamagotchi y el simulador no son dos juegos: son la misma simulación a dos resoluciones. Conmutar entre ellos es cambiar de escala, no de programa — y el umbral es un dato (simular.conmuta), no una pantalla.

2 · Los mundos — lo que se honra y lo que se juega

El nicho no se negocia. Hay hechos que son ambiente: la geografía, el año en que se fundó un municipio, los votos mesa por mesa, una sentencia de la Corte. Eso no se juega — se honra. Lo que se juega es lo que pudo haber sido de otro modo.

Por eso el laboratorio contrafáctico corre sobre territorio generado y no sobre el mapa real: mismo genoma, mismas reglas, pueblos que no son de nadie. Libertad completa allá; sobre Toluviejo no. Es la ética del proyecto vuelta condición de compilación — y hay un gate que la verifica.

Y la prueba se puede hacer acá mismo — cada clase contra cada mundo:

3 · Los tiempos — y el que no escribe

Pasado, presente y futuro no se simulan igual, y la diferencia más fina de las tres tablas es que un tiempo puede correr sin producir memoria.

El futuro corre pero NO escribe. Una proyección no tiene fecha porque no ha pasado; si el futuro escribiera crónica, el mundo se llenaría de recuerdos de cosas que no ocurrieron — que es exactamente la avería que este proyecto le achaca al discurso público del país.
Y el pasado del mundo real tampoco se corre: se lee. Correrlo solo se permite en el mundo posible, que es para lo que existe.

4 · La crónica — el hecho datado

Un delta corrige lo generado (esta casa la pintaste de otro color) y se puede descartar. Un hecho produce lo vivido (acá hubo una cosecha, una pelea) y no se puede recalcular jamás — es el único dato verdaderamente irreductible del sistema.

El olvido es regulación, no pérdida. Una identidad con cuatro mil hechos no tiene biografía: tiene log. Pasado el tope, los viejos se comprimen — se conserva el total y se confiesa cuántos se fundieron. Perder el detalle es memoria; perder el total sería mentira.

Y así se ve una vida comprimiéndose — mil hechos entrando de a uno:

genoma/simular.js + genoma/cronica.js · las reglas se leen del genoma, no se copian acá